AL OTRO LADO DEL ESPEJO.
Alguien dijo una vez que el espejo engaña. Lo había leído, no recordaba dónde, pero se le quedó grabado en la memoria. La gente se mira en un espejo pero lo que ve es su reflejo pasado, nunca el presente. Aunque sea una millonésima de millonésima de segundo, el tiempo nunca deja de ser tiempo, y esa millonésima también es tiempo por ínfimo que parezca. Si la luz de una estrella en el firmamento es lo que emitió hace millones de años, y nos llega a la Tierra cuando ya la estrella está muerta, la luz de un rostro reflejada en un espejo siempre llega después de haber sido emitida y hacer el trayecto de ida y vuelta. Así que, en un espejo, nos vemos siempre como éramos hace una millonésima de millonésima de segundo. Odiaba ponerse trascendente y filosófica, pero es que era así. Tenía que plantearlo en clase. Igual se pensaban que era suyo y le daban nota. Marisa le soltó una bocanada de aire a su pasado reflejado en el espejo del baño. ¿Y todo aquello por qué? Oh, sí, por la maldita pregunta. -¿Nos conocemos bien?
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1 comment:
Hola, yo creo que en realidad aunque nos conozcamos siempre habrán momentos en los que actuaremos de una forma distinta, una forma inesperada, porque el ser humano es racional pero también a veces es irracional en sus actos, pero bueno lo imprevisible no tiene porque ser malo.
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